Espresso tonic: receta con medidas y cómo ajustarlo a tu gusto

Escrito por Lidia Zafra Álvarez
Lidia Zafra cata cada lote y define su perfil de tueste. Sergio Robles analiza maquinaria y métodos de preparación.  Conoce nuestro equipo
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El espresso tonic mezcla café, tónica y hielo en un vaso. Para empezar, te propongo 25 ml de café y 200 ml de tónica. La gracia de medirlos es sencilla: si la mezcla te gusta, podrás repetirla; si no, sabrás qué cantidad cambiar en el siguiente vaso.

Vamos a preparar el café aparte y añadirlo después a la tónica. Así controlas cuánto sirves sin tener que calcularlo mientras la cafetera sigue trabajando.

Lo que necesitas para un vaso

  • 25 ml de café espresso ya preparado.
  • 200 ml de tónica fría.
  • Hielo.

Ten a mano un recipiente graduado y un vaso donde quepan los 225 ml de líquidos, el hielo y algo de margen arriba. El tamaño de los cubitos cambia el espacio que ocupan: comprueba que queda sitio para el café antes de verterlo.

Estas cantidades proceden de la receta especiada de Nespresso. Aquí te propongo una adaptación sencilla: conservar los volúmenes, prescindir de los aromáticos y preparar el café por separado, en vez de extraerlo directamente sobre la mezcla. Es un punto de partida para encontrar tu gusto.

La relación inicial es de una parte de café por ocho de tónica, 1:8. Describe lo que sirves antes de contar el agua del hielo que se vaya fundiendo.

Móntalo en este orden

1. Prepara el café por separado

Prepara el espresso siguiendo las instrucciones de tu cafetera. Recógelo aparte y mide los 25 ml que vas a añadir con el recipiente graduado. Hablamos del volumen de café preparado que entra en la bebida; los gramos de café molido son otra medida.

Café en un recipiente de vidrio bajo la salida de una cafetera

2. Añade el hielo y la tónica

Usa un vaso frío, pon el hielo y sirve los 200 ml de tónica, dejando espacio arriba.

3. Vierte el café despacio

Añade la porción de café poco a poco sobre la tónica. Puedes ayudarte del dorso de una cuchara para verterlo con suavidad. Ya tienes la mezcla lista para probar.

Dale tu punto cambiando una cantidad

Si quieres buscar más presencia del café, prueba en el siguiente vaso con 175 ml de tónica y los mismos 25 ml de café. Es una propuesta de ajuste: has quitado 25 ml de tónica, y tú decides si te gusta más así. También puedes explorar el cambio contrario, añadiendo más tónica y midiendo cuánto sirves.

Conserva el mismo café, su preparación y porción, la misma tónica, el vaso y una cantidad parecida del mismo hielo. Prueba tras un tiempo parecido desde el montaje. No controlarás por completo cuánto hielo se funde, pero compararás con una referencia más clara que cambiándolo todo a la vez.

¿Y lo de llenar tres cuartos del vaso? La receta de Lavazza utiliza esa indicación y aconseja verter el café despacio, con la cuchara como opción. Sin conocer la capacidad del vaso y cuánto hielo lleva, ese nivel no te dice los mililitros de tónica. Para repetir tu versión en casa, guarda la cantidad que has servido.

Deja el cítrico o las especias para otro vaso. Primero elige la proporción que te apetece repetir; después tendrás una base sobre la que añadir ese toque.

Si la tónica no es lo tuyo, otra opción fría es el café con Coca-Cola con hielo y limón.

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