Mercado del café en Colombia en 2025

Colombia y el café van juntos como el pan y la mantequilla, como los lunes y el tráfico, como un buen tinto y una conversación que se alarga más de lo esperado. Más que una simple bebida, el café colombiano sigue siendo un pilar de la economía nacional y un referente mundial en calidad.

Pero si alguien pensaba que 2025 iba a ser un año tranquilo para el sector… que se sirva otro café y piense de nuevo.

En los últimos meses, el precio del café ha pegado un brinco del 19.6% en menos de 25 días. Una noticia que ha despertado emociones encontradas: por un lado, alegría porque los caficultores pueden vender más caro; por el otro, nervios porque nada en este negocio es estable por mucho tiempo. Es una bendición, sí, pero también un arma de doble filo.

Mientras algunos celebran con la esperanza de un año de buenos ingresos, la realidad es que el mercado sigue siendo un terreno resbaladizo. Entre el clima impredecible que puede arruinar cosechas en cualquier momento y las tensiones comerciales con EE.UU., la incertidumbre está más fuerte que un espresso sin azúcar.

Y como si eso no fuera suficiente, el café colombiano compite en un mercado donde nadie da tregua. Brasil sigue siendo un gigante difícil de derribar, Vietnam no se queda atrás y cada vez más países buscan su tajada del negocio.

Así que sí, Colombia sigue en la cima… pero mantenerse ahí no será tarea fácil. Aun así, el sector ha encontrado formas de adaptarse y seguir en pie, con exportaciones en aumento y un interés renovado en los cafés de especialidad.

Producción de Café en Colombia (2010-2025)

Producción de café en Colombia 2025

Producción de café en Colombia (2010-2025) en millones de sacos

📊 Tendencias clave:

  • 📈 2018: Máximo de 13.8 millones de sacos
  • 📉 2023: Reducción a 11.3 millones de sacos
  • 🚀 2024-2025: Crecimiento del 59% en los últimos meses, alcanzando la mejor cifra en 6 años

Si la producción de café en Colombia fuera una serie de televisión, sería de esas que te dejan al borde del asiento, con giros inesperados y temporadas que van de la gloria al desastre sin previo aviso.

Desde 2010 hasta 2023, ha tenido episodios dignos de premios, con cosechas récord, pero también capítulos de terror en los que el clima y el mercado se encargaron de poner a los caficultores a sudar (y no precisamente por el sol). En 2023, la producción cerró en 11.3 millones de sacos, una cifra aceptable, pero muy lejos de los grandes éxitos del pasado.

Y cuando todo indicaba que la historia finalmente se estabilizaba, 2024 y lo que llevamos de 2025 han llegado con otro «plot twist».

Según los últimos datos, entre octubre y noviembre de 2024, la producción creció un 59% respecto a 2022, logrando el mejor registro en seis años. Un número que suena a final feliz… pero todos sabemos que en esta historia, el drama nunca falta.

Aunque las cifras pintan bien en papel, la realidad sigue complicada: el clima sigue caprichoso, alternando entre lluvias impredecibles y sequías intensas, y los costos de producción están por las nubes, lo que convierte cada cosecha en una apuesta de alto riesgo.

Mientras tanto, en el escenario global, Brasil sigue siendo el protagonista principal, y aunque su producción de arábica creció un 1.6% en 2024, sus inventarios siguen en niveles de «mejor cruzar los dedos». Esto ha empujado los precios en Nueva York al alza, lo que en teoría es una buena noticia para Colombia… si no fuera porque la incertidumbre sigue sirviendo café bien cargado.

El café colombiano sigue en la pelea, pero si algo hemos aprendido de esta industria es que no hay finales felices sin antes pasar por un par de sustos.

Exportaciones e importaciones: ¿El café colombiano es tan internacional como parece?

mercado plantaciones café Colombia

Durante el primer semestre de 2025, Colombia ha seguido exportando su café a mercados clave como Estados Unidos, Europa y Japón. Sin embargo, la situación no ha sido tan sencilla como en años anteriores.

Exportaciones de Café en 2025: El grano colombiano sigue viajando… pero con turbulencias

Si el café colombiano tuviera un pasaporte, ya estaría lleno de sellos. En 2025, sigue viajando por el mundo, conquistando tazas y corazones, pero el trayecto no ha sido precisamente en clase ejecutiva.

Lo bueno: El café vale más que nunca

El precio del café colombiano ha dado un subidón digno de fiesta: un 19.6% en menos de un mes, alcanzando los $3.78 por libra en la Bolsa de Nueva York. Para los caficultores, esto es como encontrar billetes en el bolsillo de un pantalón viejo: inesperado, pero muy bien recibido. Más precio, más ingresos, más razones para sonreír… por ahora.

Lo malo: No todo el mundo está celebrando

El mercado global del café está en plena montaña rusa, y no precisamente en la parte divertida. Brasil y Vietnam han tenido caídas en su producción, lo que ha puesto los inventarios globales en modo “reserva de emergencia”. Esto ha generado más volatilidad en el mercado y ha hecho que los compradores sean más cautelosos. Nadie quiere pagar de más si mañana los precios bajan de golpe, y eso hace que cerrar negocios sea un poco más complicado.

Lo preocupante: EE.UU. y sus amenazas de aranceles

Porque en el mundo del comercio internacional siempre hay un villano, y esta vez EE.UU. decidió poner a los exportadores colombianos en aprietos con la amenaza de nuevos aranceles. Aunque finalmente la medida fue suspendida, el susto quedó. Esto dejó claro que, en cualquier momento, un capricho político podría poner en jaque las exportaciones de café, forzando a los productores a replantear estrategias y a mirar hacia otros mercados.

💡¿DEMASIADA CAFEÍNA?

El café es saludable, pero un exceso de cafeína puede ser perjudicial.

¿Alguna vez has calculado la cantidad de cafeína que tomas y si estás en los límites aceptables? Te aconsejo que al menos una vez lo compruebes con esta calculadora.

adicción a la cafeina

Importaciones del café Colombiano en 2025

Si hace unos años alguien decía que Colombia importaba café, más de uno habría soltado la taza de la sorpresa. Pero sí, durante un tiempo el país compraba café de menor calidad para abastecer el mercado interno. Ahora, en 2025, esta tendencia ha cambiado drásticamente.

¿Qué pasó? El café importado se desploma

Las importaciones de café colombiano han caído un 64%, quedando en apenas 1.2 millones de sacos. Y no es que alguien haya puesto un letrero de «no más café extranjero», sino que las condiciones han cambiado y ya no tiene tanto sentido traer grano de fuera.

Más café colombiano en las tazas… porque ahora sí lo valoramos

Parece que finalmente los colombianos han recordado que tienen uno de los mejores cafés del mundo. El consumo local de café en Colombia está en auge y cada vez más personas prefieren lo local en lugar de buscar opciones más baratas de otros países.

El café importado se puso caro (y ya no conviene)

Además, los altos precios en el mercado internacional han hecho que importar deje de ser atractivo. Si ya de por sí traer café de afuera no era la mejor idea, con el precio global disparado, ahora simplemente no es rentable.

¿El precio del café colombiano? Una montaña rusa sin frenos… y sin cinturón de seguridad

Recolectando café

Si hay algo más impredecible que el clima en Bogotá, es el precio del café colombiano. Un día es motivo de fiesta, al siguiente parece que se desploma, y antes de que termines tu café, vuelve a subir como si nada. En 2025, el café ha vuelto a jugar con los nervios de todos, y aunque los caficultores tienen razones para brindar, también tienen una ceja levantada y la otra en modo «esperemos a ver qué pasa».

La gran subida: ¿buenas noticias para los caficultores?

En enero de 2025, el precio del café pegó un brinco del 19.6% en menos de 25 días, pasando de $3.16 a $3.78 por libra en la Bolsa de Nueva York. Para que te hagas una idea, eso es como si de un día para otro el aguacate dejara de ser un lujo y se convirtiera en un artículo de inversión.

Y no solo eso: el precio interno del café pergamino seco en Colombia se disparó hasta los $2.674.000 COP, casi el doble de lo que costaba a principios de 2024, cuando rondaba los $1.400.000 COP. Para los caficultores, esto es como encontrar billetes en un viejo saco de yute: una grata sorpresa, pero con la sospecha de que algo raro hay detrás.

Porque, claro, si algo han aprendido en este negocio es que cuando todo parece ir bien, es cuando más cuidado hay que tener.

Así que la gran pregunta es: ¿esto es un golpe de suerte o solo el típico empujón antes de la caída?

Los riesgos detrás del aumento de precios: cuando algo sube demasiado rápido… ya sabes lo que sigue

El mercado cafetero es tan predecible como un aguacero en Bogotá: un momento todo va perfecto y al siguiente estás empapado y sin paraguas. Y aunque el aumento de los precios ha sido motivo de celebración, no todo lo que brilla es oro… o en este caso, café bien pagado.

El fantasma de los aranceles: susto con final abierto

Porque en el mundo del comercio internacional, las buenas noticias nunca vienen solas. EE.UU. amenazó con meterle más impuestos al café colombiano, y aunque al final decidió echarse para atrás, la advertencia quedó flotando en el aire.

Básicamente, el mensaje fue claro: el comercio del café es como una relación tóxica con Washington… en cualquier momento puede haber un drama.

Los contratos a futuro… o cómo complicarse la vida en el negocio

La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) está en un pequeño aprieto. Con los precios actuales tan altos, muchos productores han decidido vender su café de inmediato en lugar de cumplir con los contratos a futuro.

¿El problema?

Que esto puede desbalancear el Fondo Nacional del Café y generar más caos en un mercado que ya de por sí tiene sus propios problemas existenciales.

Un mercado más volátil que un espresso doble en ayunas

Si hay algo que la industria del café ha demostrado una y otra vez es que nada dura para siempre, y mucho menos los precios altos.

Si Brasil y Vietnam logran recuperarse de sus caídas en la producción, los valores podrían desplomarse con la misma velocidad con la que subieron. Es decir, lo que hoy parece un año de bonanza, mañana podría convertirse en un “ajá, ya sabíamos que esto pasaría”.

¿Qué esperar para el resto de 2025?

La pregunta del millón… o mejor dicho, de los millones en exportaciones.

🔹 Si los precios siguen en las nubes, los caficultores podrían estar ante uno de los mejores años en rentabilidad. Eso significa mejores ingresos, más estabilidad y, quién sabe, tal vez hasta puedan darse el lujo de pedir un capuchino sin mirar el precio del menú.

🔹 Si el mercado decide calmarse (o peor aún, desplomarse), lo que hoy parece una bendición podría evaporarse más rápido que un café servido en taza fría. Porque sí, en la industria del café la ley es clara: lo que sube, en algún momento baja… y a veces sin previo aviso.

Por ahora, 2025 sigue siendo un enigma, con más preguntas que respuestas sobre el futuro del café colombiano.

Lo único realmente seguro en este negocio es que los precios seguirán siendo tema de conversación, debate y, para muchos, motivo de insomnio. Más de un caficultor dormirá con un ojo en la Bolsa de Nueva York y el otro en el cielo, rezando para que el clima no decida arruinarle la cosecha de la noche a la mañana.

Porque aquí ni el mercado ni el clima perdonan. Un día estás celebrando una buena venta, y al siguiente, una helada, una sequía o un tuit de algún político puede mandar todo al piso.

Está el café seguirá fluyendo… pero la tranquilidad en esta industria sigue siendo tan escasa como un capuchino barato en un aeropuerto.

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