Este café llega desde el norte de Zambia, una región discreta en los titulares, pero enorme en belleza. Ahí, entre montañas envueltas en niebla y tierra roja, se encuentra la finca Kateshi, donde cada grano se cultiva con paciencia y respeto por el entorno.
Hay cafés que se toman, y otros que se descubren. Este es uno de esos.
OPCIONES
Este producto tiene múltiples variantes. Las opciones se pueden elegir en la página de producto
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Originaria de Malawi (donde se seleccionó a partir de poblaciones de Catimor importadas), esta línea específica fue elegida por los científicos kenianos por una razón vital: su resistencia blindada a la Antracnosis (CBD).
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Publicado:Actualizado:
Sergio Robles Domínguez
Licenciado en Radioelectrónica Naval, técnico de comunicaciones y emprendedor digital. Como cofundador de Cafés Myway, ha dedicado años a analizar la maquinaria de café desde una perspectiva técnica, centrándose en el comportamiento de la extracción y en datos medibles como…
Ficha variedad: Catimor 129
Variedad enana/compacta, con altos rendimientos y resistente a las
enfermedades de la roya del café y la antracnosis de la cereza (CBD).
Se encuentra comúnmente en Malawi, Zambia y Zimbabue.
Enana / compactaAlto rendimientoResistente a roya y CBD
Porte de la planta
Porte bajo/compacto, típico de las líneas Catimor, adecuado para
densidades medias–altas de siembra y para sistemas donde se busca
facilitar la cosecha y el manejo.
Brotes y follaje
Brotes jóvenes de color verde. Planta vigorosa, con copa densa y
estructura pensada para maximizar la producción en espacios reducidos.
Tamaño de los granos
Granos grandes para una variedad enana, con buena proporción de tamaños
comerciales.
El tamaño de los granos describe el calibre medio de las semillas de
café de la variedad. Se expresa de forma relativa: pequeño, medio,
grande o muy grande, tomando como referencia otras variedades arábicas.
Escala orientativa:
pequeño · medio · grande · muy grande, con ejemplos como Maragogipe en
el extremo de granos muy grandes.
Potencial de rendimiento
Alto
El potencial de rendimiento indica la capacidad de la variedad para
producir muchos kilos de café cuando recibe un manejo adecuado
(nutrición, sombra, control de plagas) y se compara con otras
variedades en las mismas condiciones.
Escala orientativa:
Bajo · Medio · Alto · Muy alto · Desconocido.
Diseñada para ofrecer altos rendimientos en contextos productivos de
África oriental y austral, siempre que reciba un manejo cuidadoso.
Calidad potencial en altura
Buena
Este indicador resume hasta dónde puede llegar la calidad en taza de la
variedad cuando se cultiva dentro de su rango ideal de altitudes.
Considera equilibrio, dulzor, acidez y complejidad aromática.
Escala orientativa:
Muy baja · Baja · Buena · Muy buena · Excepcional · Desconocido.
En zonas altas puede alcanzar una calidad correcta a buena, aunque su
principal objetivo es combinar rendimiento y resistencia sanitaria.
Resistencia a la roya
Intermedia
La roya del café es una enfermedad foliar causada por el hongo
Hemileia vastatrix. Produce manchas amarillas y pústulas
anaranjadas en las hojas, que luego se secan y caen. Una infección
severa puede defoliar los cafetos y reducir fuertemente la cosecha
durante varios años.
Catimor 129 muestra una resistencia intermedia a la roya: mejor que
las variedades tradicionales susceptibles, pero no completamente
inmune, por lo que el manejo preventivo sigue siendo importante.
Su resistencia a roya fue uno de los motivos principales para su
selección en Malawi dentro de programas de rehabilitación de cafetales.
Altitud recomendada
La altitud óptima es el rango de altura donde la variedad encuentra el
mejor equilibrio entre productividad, calidad de taza y sanidad
(especialmente frente a roya y otras enfermedades).
En el caso de Catimor 129 se clasifica como variedad de altitud alta.
Si no se dispone de datos locales concretos, este cuadro puede
completarse más adelante con información de campo.
Catimor 129 se recomienda para zonas de altitud alta en Malawi, Zambia y
Zimbabue. Los valores específicos por franja de latitud no están
disponibles en las fuentes consultadas, por lo que se dejan en blanco para
que el productor los ajuste según su realidad local.
5°N – 5°S
5–15°N / 5–15°S
>15°N / >15°S
Sanidad
Roya del cafeto
:
resistencia intermedia; mejor comportamiento que variedades
susceptibles, pero no completamente inmune.
La roya reduce la superficie foliar activa de la planta y, con ello,
la capacidad de producir azúcares para el desarrollo de frutos y
brotes nuevos. Por eso un ataque fuerte puede afectar la producción
de varias cosechas.
En los programas de Malawi, Catimor 129 se seleccionó por su buena
combinación de rendimiento y resistencia relativa a la roya y la
CBD, reduciendo la necesidad de tratamientos fungicidas intensivos.
Nematodos
:
susceptible.
Los nematodos parásitos del café (por ejemplo, Meloidogyne
y Pratylenchus) atacan las raíces, causando nudos,
lesiones y pérdida de raíces finas. Las plantas afectadas se ven
amarillentas, con poco vigor y menor producción.
Antracnosis de la cereza (CBD)
:
resistente; fue la única línea Catimor del programa que mostró cierta
resistencia a CBD.
La antracnosis de la cereza, o coffee berry disease (CBD), es una
enfermedad causada por el hongo Colletotrichum kahawae.
Afecta principalmente a frutos verdes en desarrollo, donde produce
manchas oscuras hundidas que pueden llegar a secar y “momificar”
las cerezas.
Catimor 129 fue seleccionada en Malawi precisamente porque, entre
varias líneas evaluadas, fue la única que mostró resistencia
apreciable a CBD.
Agronomía
Primera cosecha
:
a partir del año 2, más temprana que muchas variedades tradicionales.
Este dato indica en qué año después de la siembra se espera la
primera cosecha comercial razonable. Aunque una variedad pueda dar
algo de fruta antes, la plena producción suele alcanzarse unos años
más tarde.
Maduración de la fruta:
promedio.
Requerimientos nutricionales:
altos; para alcanzar su potencial de rendimiento necesita un manejo
nutricional cuidadoso.
Rendimiento de cereza a pergamino:
promedio.
Densidad de siembra:
3000–4000 árboles/ha usando la poda de un solo tallo vertical, acorde
a su porte enano/compacto.
Notas agronómicas adicionales:
requiere un manejo cuidadoso para maximizar el rendimiento, combinando
nutrición adecuada, control de malezas y monitoreo de plagas y
enfermedades, especialmente nematodos.
Background
Grupo genético
Introgresión (Catimor relacionada).
Cruce
Selección de una línea híbrida de Catimor de Colombia
(Caturra × Híbrido de Timor 1343).
Obtentor
Cenicafé (Colombia), con selección posterior en Malawi.
Catimor 129 (Cat129), que en Malawi también se conoce como Nyika, es una
selección de una línea Catimor desarrollada en Colombia a partir del cruce
Caturra × Híbrido de Timor 1343. La línea llegó a África en la década de
1970 a través de Kenia, donde se usó como progenitor femenino en algunas
progenies de Ruiru 11. Más tarde fue introducida en Malawi, donde la
Unidad de Investigación del Café de la Tea Research Foundation la evaluó y
seleccionó como variedad propia, presentada oficialmente en 2006. El
objetivo del programa —financiado por la Unión Europea— era rehabilitar
fincas de pequeños productores, sustituyendo variedades envejecidas por
materiales de mayor rendimiento y mejor comportamiento frente a la roya y
la CBD. Entre cinco líneas Catimor evaluadas, solo Cat129 mostró
resistencia apreciable a la CBD, lo que consolidó su papel como variedad
clave en Malawi, Zambia y Zimbabue dentro del grupo de cafés Catimor.
Qué es realmente “Catimor” y de dónde sale
Cuando alguien habla de Catimor no está hablando de una sola variedad concreta, como puede ser un Caturra o un Borbón. Está usando una etiqueta de familia.
Bajo ese nombre se mete en el mismo saco a todos los materiales que vienen del cruce entre Caturray el Híbrido de Timor.
El Híbrido de Timor es un arábica “contaminado” a propósito: una mezcla natural entre Coffea arabica y Coffea canephora (robusta), descubierta en Timor Oriental, famosa por algo muy simple pero crucial: resistencia a la roya.
La caturra, por su parte, aporta el porte bajo, la posibilidad de sembrar muy denso y una base de calidad en taza bastante decente.
De esa combinación salen poblaciones con genes de robusta escondidos dentro, pero con aspecto y manejo de arábica enano. Esos materiales, cuando se seleccionan y estabilizan, acaban convertidos en variedades con nombre y apellidos: Costa Rica 95, Catisic, Lempira, IHCAFE 90, T8667…
La lista es larga, y todos ellos son, técnicamente, miembros de la “familia Catimor”.
Por eso se dice que “la variedad Catimor no existe” como algo único. Lo que existe es un grupo de híbridos Caturra x Híbrido de Timor que distintos institutos de café han ido seleccionando para sus propias condiciones: unos en Centroamérica, otros en Colombia, otros en Asia.
En Colombia, por ejemplo, uno de los más conocidos ha sido Costa Rica 95, introducido por Antioquia y luego distribuido a otras zonas. Al principio despertó mucho interés por su resistencia y su productividad; con el tiempo, entre dudas de calidad en taza y pérdida parcial de resistencia, el entusiasmo bajó… pero sigue habiendo productores que lo mantienen porque, en ciertas fincas, les sigue cuadrando más la cuenta que con otras opciones.
Cómo se comportan estos híbridos en la finca: porte, rendimiento y adaptación
A nivel de planta, toda esta familia se parece más de lo que se reconoce en las etiquetas. Comparten un patrón muy claro: árbol pequeño, mucha cereza y pensado para aguantar donde otras variedades se rinden.
Porte, densidad y producción
Lo primero que se nota en campo es el porte bajo y compacto, heredado de Caturra. No son árboles altos ni incómodos: la estructura es cerrada, con entrenudos relativamente cortos y muchas ramas productivas.
Eso permite trabajar con siembras densas y exprimir mejor el terreno, tanto en ladera como en fincas que usan algo de mecanización.
Esa compacidad va de la mano de una productividad potencial alta. Cuando tienen nutrición y manejo decentes, suelen producir más por hectárea que muchas arábicas “puras” tradicionales. Ésa fue una de las grandes razones de su expansión: en números fríos, sacan kilos, y eso en muchas fincas marca la diferencia entre cuadrar o no cuadrar la campaña.
En cuanto al grano, lo normal es ver tamaños bastante uniformes y buena densidad, siempre que no se exprima en exceso la planta. Eso facilita el beneficio y el tueste: el café se comporta de forma previsible en secado y tostador, sin demasiadas sorpresas de grano hueco o mezclas imposibles de calibrar.
Dónde se adaptan mejor y qué piden a cambio
Otra característica clave es la adaptación a climas cálidos y húmedos. Estos híbridos aguantan relativamente bien en altitudes bajas y medias donde un Typica o un Borbón, además de sucumbir a la roya, pierden mucha calidad y vigor. Por eso se han plantado tanto en zonas donde:
la roya aprieta todo el año,
la altitud no permite lucir variedades más finas,
y el productor necesita sí o sí una planta que “aguante el castigo”.
El ciclo de producción suele ser algo más corto que en otras variedades: entran pronto en cosecha comercial, maduran rápido y permiten recuperar antes la inversión inicial.
La otra cara es que no son materiales “indestructibles”. Ese rendimiento alto y esa buena respuesta a la fertilización van ligados a una exigencia nutricional considerable: si se les exprime en suelos pobres, sin reposición de nutrientes ni manejo de sombra, el árbol se agota, pierde vigor y deja de ser la máquina de producir que prometía sobre el papel.
Resistencia a la roya: la gran promesa
El gran motivo por el que esta familia de híbridos existe es claro: plantar café donde la roya no da tregua.
Los genes de canephora presentes en el Híbrido de Timor aportan resistencia a varias razas de Hemileia vastatrix, algo que a Caturra le falta por completo.
En la práctica, esto se tradujo en tres cosas muy concretas:
fincas que habrían quedado peladas con Borbón o Typica pudieron seguir produciendo;
se redujo (al menos al principio) la dependencia de fungicidas constantes;
muchos productores de zonas bajas y medias, con alta presión de roya, tuvieron por fin un material viable.
Por eso, en muchas regiones, cuando se habla de “cafés que salvaron la finca” tras las primeras grandes crisis de roya, se está hablando de algún Catimor o descendiente directo.
La Promesa de la Resistencia
Familia Catimor / Sarchimor
🧬 El Escudo Genético
Gracias al Híbrido de Timor (y sus genes de Robusta), salvaron miles de fincas cuando la Roya devastó variedades tradicionales.
⚠️ La Realidad Actual
El hongo evolucionó. Hoy la resistencia no es total; es una «resistencia parcial» que requiere apoyo con fungicidas y nutrición.
El talón de Aquiles: Aunque resistan mejor la Roya, suelen ser vulnerables a Nematodos y hongos de la cereza en suelos pobres.
Cuando la resistencia empieza a flojear
La parte incómoda es que el hongo también evoluciona. Con los años se han documentado nuevas razas de roya capaces de infectar estos híbridos, sobre todo en zonas donde:
el clima es muy favorable al patógeno (calor + humedad constantes),
y el mismo material genético se ha plantado masivamente durante décadas.
El resultado es que, en varios países, lo que en su día se consideró “resistente” hoy se comporta más bien como moderadamente susceptible si no va acompañado de:
buen manejo de sombra,
nutrición seria,
y aplicaciones de fungicidas en los momentos críticos.
Es decir: la resistencia inicial sigue siendo útil, pero ya no es un escudo absoluto. Quien planta uno de estos materiales pensando que no tendrá que preocuparse por la roya, se lleva un susto.
Otras enfermedades y exigencia de manejo
Además de la roya, algunos genotipos de este grupo muestran problemas con:
hongos de cereza (manchas, antracnosis, etc.),
y nematodos en suelos cansados o muy ligeros.
En suelos con poca materia orgánica, historial de erosión o mal drenaje, el árbol pierde raíces, baja vigor y se vuelve más vulnerable a todo lo demás.
Por eso, aunque se vendan como opciones “para condiciones duras”, funcionan de verdad solo cuando van de la mano de:
suelos trabajados,
reposición de nutrientes,
y un mínimo de vigilancia fitosanitaria.
No son una solución mágica; son una herramienta potente para climas complicados si se acepta que siguen necesitando ser manejados en serio.
Perfil de taza: qué dan estos híbridos en la práctica
Aunque influyen muchos factores, por norma general esto es lo que hemos detectado en nuestras catas de la variedad catimor 129:
Yo diría que esta familia no suele jugar en la liga de los arábicas finos de altura, pero tampoco es sinónimo automático de mal café. Depende mucho de altitud, carga y proceso.
Perfil Sensorial: Catimor
«Cuerpo, Chocolate y Carácter»
No juega en la liga de la «finesura floral», pero ofrece una taza sólida. Destaca por su cuerpo medio-alto y un perfil clásico de chocolate amargo y frutos secos.
en los mejores casos, algo de fruta madura (ciruela, manzana, cítrico suave).
Llevados al límite (baja altitud, exceso de producción, poco cuidado en secado), aparece lo que les ha dado mala fama: tazas herbales, ásperas, con amargor duro y poca definición. No es que el grupo esté condenado a eso; es que se ha usado muchas veces solo para sacar kilos, y la taza lo refleja.
En procesos naturales y honey, sobre todo en climas cálidos, tienden a ganar cuerpo y dulzor, aunque también aumentan el riesgo de perder limpieza si el secado no se controla. Lavados limpios en altura suelen ser su mejor cara si se busca algo vendible como especialidad básica.
Cuándo tiene sentido trabajar con ellos
Para un productor, estos híbridos tienen lógica cuando la prioridad es:
sobrevivir a la roya en zonas bajas o medias,
mantener un volumen alto y estable,
y no hay margen para apostar toda la finca a variedades frágiles, aunque tengan mejor fama en taza.
En ese contexto, combinan:
porte bajo y alta densidad,
buena respuesta a la fertilización,
y una calidad suficiente para vender café digno, sobre todo en blends o mercados que valoran más la constancia que la complejidad.
Para un tostador, tienen sentido como:
base sólida de mezclas,
cafés de diario de perfil clásico,
o componente “seguro” cuando se mezclan con lotes más delicados y caros.
Si lo que se busca es un origen único muy expresivo o un café de competición, esta familia rara vez será la primera opción. Pero en muchas cadenas de valor, sobre todo donde la roya aprieta, sigue siendo una pieza útil para que el café, simplemente, siga saliendo del campo.