EL REBELDE (Costa Rica)
Desde 17,90 € IVA incluido
No te dejes engañar, aunque este grano de café se haga pasar por un chico bueno, es todo un rebelde. Es un café intenso y te aseguro que tiene mucho carácter. Tras su delicada acidez esconde un perfil con notas a caramelo, chocolate oscuro, miel y frutos rojos… ¡totalmente inesperado!

¿Es este café rebelde tu opción ideal?
Si quieres probar sabores únicos y valoras la sostenibilidad tanto como la calidad, «El Rebelde» está hecho para ti.
Su perfil de sabor afrutado, combinado con notas dulces a caramelo, miel y chocolate oscuro, su inconfundible acidez y su aroma lo hacen una experiencia sin igual. El compañero ideal para tus rutinas mañaneras o para regalarte un momento especial durante el día.


Nuestro café de Costa Rica en detalle…

Cultivado en Costa Rica con Pasión y Sostenibilidad
El Rebelde viene de Tarrazú, en la provincia de San José, de un lote que sale solo de fincas llevadas por mujeres. Están dentro de CoopeTarrazú, una cooperativa que arrancó en 1960 con 228 productores y que hoy pasa de 4.500 socios, cerca de 1.500 de ellos mujeres, casi un tercio.
Son fincas pequeñas, la mayoría por debajo de las dos hectáreas, entre los 1.200 y los 1.800 metros, en las laderas de la cuenca del río Pirrís. A esa altura el fruto madura más despacio y el grano sale más denso, que es lo que en Costa Rica se clasifica como SHB, su grado más alto. Las variedades son caturra y catuaí. Se recoge a mano entre diciembre y marzo, pasando varias veces por la misma planta para cortar solo lo que está maduro.
Lo rebelde está en el proceso. Costa Rica es tierra de lavados, y este se seca con parte del mucílago todavía pegado al grano, un honey.
Es un secado más lento y más expuesto, si llueve a destiempo el lote se pierde, y a cambio deja más dulzor y más fruta que un lavado clásico.
Desde 2019 la zona tiene denominación de origen propia, Café Tarrazú, limitada a los cantones de Tarrazú, Dota y León Cortés y a fincas por encima de los 1.200 metros.
El café de especialidad Costarricence : una joya Cafetera
El café de especialidad de Costa Rica destaca principalmente por su excepcional calidad y singularidad. Su cultivo se lleva a cabo en condiciones óptimas, en las que se aprovecha la rica biodiversidad del país y sus suelos volcánicos, se cultiva a altitudes que oscilan entre los 1200 y los 1800 metros sobre el nivel del mar.
Todas estas condiciones permiten que los granos desarrollen perfiles de sabor complejos y bien definidos, con una dulzura natural, notas frutales y una acidez que suele decantarse más hacia notas cítricas o de frutas de hueso.
A diferencia de los granos colombianos, que son conocidos por su equilibrio y cuerpo medio, y los brasileños, famosos por sus notas a nuez y chocolate en un cuerpo más intenso, el café costarricense brilla por su claridad en el sabor y su acidez brillante.
















