Café de Olla: Receta fácil
Olvídate por un momento de las escalas de precisión, los V60 y los debates sobre el tueste perfecto. El Café de Olla es otra cosa.
Es calor de hogar, es México y es una forma de tomar café que te recuerda que no siempre se necesita ser un geek para hacer algo espectacular.
La técnica pasa a un segundo plano, y la tradición toma el control. En vez de buscar la pureza del grano, buscamos un abrazo dulce y especiado en una taza.
El secreto, que no tiene nada de secreto, está en tres ingredientes clave: café, piloncillo y canela. ¿Complicaciones? Cero.
Vamos directos a la receta, que seguro que ya tienes ganas de poner la cafetera.
Índice de contenidos
La Fórmula Mágica: Ingredientes (Sin miedo a la canela)

La belleza del Café de Olla es que no necesitas una báscula de precisión ni un café de origen único. Necesitas tres cosas muy concretas y una de ellas es obligatoria si quieres que se llame así.
Ingredientes para 4 tazas:
- Agua: 1 litro.
- Café: 4 cucharadas soperas de café molido grueso (un molido similar al de la prensa francesa, para que no pase por el colador. Unos 40 gramos).
- Piloncillo (Panela): Unos 100 gramos o una pieza pequeña. Es el bloque de azúcar de caña sin refinar.
- Canela: Una o dos ramas grandes. Si usas canela en polvo no es lo mismo, usa la rama.
- Opcional: Una pizca de clavo de olor o anís estrella.
Cambios de ingredientes: “Tuneando” tu Olla
Haz clic en una especia para ver cómo transforma el sabor de tu café de olla y cuánto usar sin miedo a arruinar la receta.
Anís Estrella
Perfil de sabor que aporta
Notas de regaliz y frescor. Profundidad aromática.
Dosis recomendada
1 o 2 estrellas enteras.
Consejo: añade las especias junto con la canela y el piloncillo, y retíralas al final si no quieres que el sabor se vuelva demasiado intenso.
Resumen rápido:
| Especia | Perfil de sabor | Dosis recomendada |
|---|---|---|
| Anís Estrella | Notas de regaliz y frescor. Profundidad aromática. | 1 o 2 estrellas enteras. |
| Clavo de Olor | Calor intenso y picante. Sabor a postre de invierno. | Máximo 2-3 clavos (¡son muy fuertes!). |
| Cáscara de Naranja | Brillo y acidez cítrica. Equilibra el dulzor. | 1 tira fina (solo la parte naranja, sin lo blanco). |
| Pimienta Gorda | Toque especiado, a nuez moscada y clavo (más complejo). | 2-3 bayas. |
La Clave del Dulzor: El Piloncillo
El Café de Olla no usa azúcar blanco. Usa el piloncillo (llamado también panela, chancaca o papelón según el país).
¿Por qué es importante?
No solo endulza, sino que le da un sabor a melaza y caramelo inconfundible. Es lo que lo diferencia de un café con canela normal, aportando ese toque terroso y profundo.
Café de Olla: Receta Original Paso a Paso

El orden aquí es fundamental. No puedes tirar el café al agua sin más. Hay que preparar la infusión de canela y piloncillo primero. Este es el ritual:
Paso 1: La Infusión base
En una olla (si tienes de barro, úsala, si no, una normal vale), pon el litro de agua, la rama de canela y el piloncillo. Si vas a usar clavo u otra especia, este es el momento.
Paso 2: A cocer
Lleva la olla a ebullición. Cuando empiece a burbujear, baja el fuego. Déjalo cocer a fuego lento unos 5 a 8 minutos. Tienes que asegurarte de que todo el piloncillo se haya disuelto por completo y el agua sepa y huela fuerte a canela.
Paso 3: Retirada y Templado
Retira inmediatamente la olla del fuego. Esto es crucial. Si echas el café con el agua hirviendo, lo quemas y te queda un sabor amargo horrible. Espera medio minuto para que el agua se calme un poco.
Paso 4: Integrar el Café
Añade el café molido (las 4 cucharadas) a la olla. Remueve con una cuchara de madera para que se mezcle bien con el agua especiada.
Paso 5: Reposo y Milagro
Tapa la olla y déjalo infusionar tranquilamente. Con 4 o 5 minutos será más que suficiente. El objetivo de este reposo es doble: que el sabor se integre y que los posos más gruesos se vayan al fondo.
Paso 6: Servir (con colador)
Sirve inmediatamente en tazas de barro o mugs grandes. Como no usamos filtro, tendrás que pasar la bebida por un colador de malla fina para evitar que los posos acaben en tu boca.
¿Es Obligatoria la Olla de Barro? (El truco del sabor)
Técnicamente, no. Puedes hacerlo en cualquier olla que tengas en casa.
Pero si eres un purista, la olla de barro es un imprescindible. ¿Por qué?
El barro tiene una particularidad: retiene el calor de forma diferente. La cocción es más lenta y uniforme, y el barro le da un regustillo terroso que se mezcla perfectamente con el perfil de la canela y el piloncillo. Además, es un tema de tradición, claro. Usar una olla de barro es un guiño a la abuela.
El Maridaje Perfecto (Y cómo tunear el sabor)

El Café de Olla no es el café que te tomas de pie y con prisas a las siete de la mañana. No.
Es una bebida que exige calma. Su sitio es la sobremesa, la tarde fría o el desayuno de fin de semana, ese momento en el que buscas confort más que cafeína.
Tradicionalmente se bebe con pan dulce, unos churros o unas galletas de mantequilla. Al ser ya dulce por el piloncillo, no necesitas nada más para que funcione como postre.
Tu Café de Olla, a tu manera
Si ya dominas la receta básica, el siguiente nivel es darle tu toque personal. El Café de Olla es generoso y acepta especias que nunca usarías en un V60. Aquí es donde te sales del manual y le pones tu firma:
- Toque Cítrico: Añade una tira de cáscara de naranja al agua mientras hierves el piloncillo. Le da un punto de brillo que corta un poco el dulzor.
- Picante Sutil: Un par de clavos de olor o una pizca de pimienta gorda le dan un calor extra que es perfecto para el invierno. Pero ojo, son potentes; es mejor quedarte corto que pasarte.
- Aroma Anisado: Una o dos estrellas de anís añaden una profundidad casi de licor.
Más que café, un abrazo
El Café de Olla es un recordatorio de que la mejor cultura cafetera no siempre está en los laboratorios de baristas. A veces, está en el calor de una cocina y en una receta que ha sobrevivido guerras y generaciones.
No, no es un espresso, ni falta que le hace.
Es una bebida sin pretensiones, que te da sabor, te reconforta y, además, te da una excusa perfecta para usar esa olla de barro que tienes olvidada.
¿Te atreves a dejar el reloj y las básculas y rendirte al café más tradicional?