10 motivos de peso para pasarte al café sin azúcar

¿Por qué le añadimos azúcar a todo? No digo que debamos eliminar radicalmente todo lo dulce de nuestras vidas, pero esque estamos llegando a un extremo en el que todo tiene que ser dulce… extremadamente dulce.

El azúcar nos impide disfrutar de otros sabores, ya que enmascara todo lo demás.

Pero el problema es que los perjuicios del azúcar no se limitan al sabor, sino que parece ser un imán para problemas de salud que seguramente te sonarán, como caries, obesidad, diabetes…

Para mí hay 10 motivos esenciales para tomar el café sin azúcar, seguro que hay más de uno que te hace reflexionar.

1. Lo primero… el sabor

Seguro que has oído hablar de las notas de cata del café (chocolate, caramelo, limón…) ¿te suenan? Pues si añades azúcar puedes olvidarte de notar nada, porque el sabor dulce puede con todo esto.

Te aseguro que cuando te acostumbras a tomar café sin azúcar empiezas a descubrir todo un mundo de sabores, y te das cuenta de lo dormido que ha estado tu paladar.

2. Tus dientes te lo agradecerán (y tu dentista te verá menos)

café sin azúcar caries

Si tus dientes pudieran enviarte mensajes de WhatsApp, seguro que te dirían algo así como: «Eh, deja de echarnos azúcar en el café, ¿quieres?».

Y no es para menos. Resulta que el café sin azúcar tiene propiedades antibacterianas que pueden ayudar a prevenir caries y la acumulación de placa. Además, sus compuestos antioxidantes también pueden echarte una mano contra el mal aliento. Vamos, que te ayuda a tener una boca más sana sin esfuerzo.

El problema es que el azúcar es como la gasolina para las bacterias de tu boca. Se dan un festín, producen ácidos y poco a poco te van desgastando el esmalte dental. Y claro, ahí es cuando tu dentista se frota las manos pensando en la próxima factura.

Así que, si quieres seguir sonriendo sin miedo y sin visitas sorpresa a la clínica dental, mejor deja el café como viene de fábrica.

3. El café aporta antioxidantes, pero el azúcar promueve la oxidación

antioxidantes

El café es en la dieta occidental, superando incluso a frutas y verduras como los arándanos y las espinacas.

Si pensabas que tu café matutino solo te servía para no gruñirle al primero que se te cruce, tengo noticias: también está cargado de antioxidantes. De hecho, en la dieta occidental (donde la verdura muchas veces es más decoración que alimento), una de las mayores fuentes de antioxidantes, esos pequeños guerreros que combaten el envejecimiento y la inflamación.

Sí, más que los arándanos y las espinacas, pero sin hacerte sentir como si estuvieras a dieta.

Estos antioxidantes, como el ácido clorogénico (suena a fórmula de villano, pero en realidad es un héroe), ayudan a reducir la inflamación y a mantener tus células en mejor forma que tu cuenta bancaria después de Navidad.

Peeeero… aquí viene el giro argumental: si eres de los que ahoga su café en azúcar, estás boicoteando todo este esfuerzo. El azúcar promueve la oxidación y, básicamente, es el equivalente a invitar a un ladrón a tu casa y darle las llaves. Vaya, que si después de un café con tres cucharadas de azúcar sigues esperando beneficios, es como pedirle a una ensalada con extra de bacon y queso frito que te ayude a adelgazar.

La moraleja es sencilla: si quieres un café que realmente te cuide, trata de saborearlo sin convertirlo en un postre líquido. Tu cuerpo (y tus papilas gustativas) te lo agradecerán.

4. Inflamación: El café la combate, el azúcar la invita a quedarse

El café tiene propiedades antiinflamatorias gracias a compuestos bioactivos como los polifenoles y los diterpenos (tranquilo, no necesitas aprenderte estos nombres para que hagan su magia).

Básicamente, estos héroes microscópicos ayudan a que tu cuerpo no se convierta en un campo de batalla constante, reduciendo la inflamación al silenciar las vías inflamatorias y poner en mute a las moléculas que solo quieren armar jaleo.

¿El azúcar?

Bueno, digamos que juega en el equipo contrario. En lugar de calmar la inflamación, la azuza como un influencer en Twitter, empeorando condiciones como la artritis y dándole a tu cuerpo razones de sobra para quejarse.

Si quieres aprovechar los beneficios del café sin sabotearte en el proceso, mejor deja de convertir tu taza en un postre líquido.

5. Control de la glucosa

Si bebes café sin azúcar, tus niveles de glucosa en sangre van a mantenerse más estables que el amigo que siempre paga su parte en la cuenta. La cafeína, entre sus múltiples talentos, café mejora la sensibilidad a la insulina, lo que significa que tu cuerpo hace un mejor trabajo manejando el azúcar en sangre y, de paso, reduces el riesgo de diabetes tipo 2.

Ahora, si decides sabotear tu café con azúcar, prepárate para el típico drama de los picos y caídas de glucosa.

Primero te sentirás invencible (hola, subidón de azúcar), pero luego viene la caída… y ahí es cuando te arrepientes de tus decisiones mientras buscas más dulce para repetir el ciclo.

6. Rendimiento físico

El café es tu mejor compañero si quieres mejorar el rendimiento físico sin acabar desplomado a mitad de camino. Aumenta los niveles de adrenalina y libera ácidos grasos que tu cuerpo puede usar como energía, dándote ese empujón extra para que no te arrepientas de haber pisado el gimnasio.

El azúcar, en cambio, es como ese amigo que te anima a hacer locuras y luego te deja tirado. Te da un chute de energía inmediato, sí, pero después viene la caída en picado y terminas más cansado que antes.

7. pérdida de peso

Si tomas café sin azúcar, estás básicamente dándole un empujón a tu metabolismo sin añadirle calorías a tu cuenta diaria. Además, activa la termogénesis, ese bonito proceso en el que tu cuerpo quema calorías sin que tengas que moverte demasiado (aunque no te emociones, no sustituye al ejercicio).

Pero claro, luego llega el azúcar y arruina la fiesta. Cada cucharada que añades no solo suma calorías sin aportar nada útil, sino que además pone freno a los efectos quemagrasa del café. Es como pisar el acelerador y el freno al mismo tiempo: confuso, inútil y potencialmente desastroso.

café sin azúcar añadida

8. enfermedades neurodegenerativas

Este punto es contundente, beber café con regularidad está relacionado con menor riesgo de desarrollar Alzheimer y Parkinson.

¿Por qué? Fácil, está repleto de antioxidantes que protegen a tus neuronas del desgaste y las mantienen en forma, como un gimnasio para tu cerebro, pero sin la necesidad de hacer sentadillas mentales.

El azúcar hace exactamente lo contrario. Contribuye a la inflamación, al daño celular y a que tu cerebro envejezca más rápido de lo que te gustaría. Básicamente, si sigues abusando del azúcar, es posible que en el futuro olvides dónde dejaste las llaves… y luego olvides para qué servían.

9. concentración y rendimiento mental

La cafeína es el mejor aliado para mantenerte despierto y enfocado. Bloquea la adenosina (esa molécula que te hace sentir somnoliento) y te da una mejora estable en la concentración. Es como ponerle un filtro de claridad a tu cerebro: de repente, todo es más nítido y puedes afrontar el día sin parecer un zombie.

El azúcar, en cambio, es un traidor. Te da un subidón rápido de energía, sí, pero al poco rato te deja desplomado sobre el teclado preguntándote por qué tomaste esa decisión.

💡¿DEMASIADA CAFEÍNA?

El café es saludable, pero un exceso de cafeína puede ser perjudicial.

¿Alguna vez has calculado la cantidad de cafeína que tomas y si estás en los límites aceptables? Te aconsejo que al menos una vez lo compruebes con esta calculadora.

adicción a la cafeina

10. Protección hepática

Tu hígado lo procesa todo sin que te des cuenta, desde la comida basura que juraste dejar hasta el último trago de esa copa “solo una más y me voy” del viernes. Pues resulta que el café aquí también es es un buen aliado: beberlo sin azúcar se ha relacionado con una reducción del riesgo de enfermedades hepáticas, gracias a sus antioxidantes que lo protegen del daño y la inflamación.

El azúcar, lejos de ayudar, contribuye a la acumulación de grasa en el hígado, lo que puede llevar a un bonito problema llamado hígado graso.

¿Qué te parecen estas 10 razones? ¿Le darás una oportunidad al café sin azúcar?

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