De’longhi EC201: Review y opinion 2026
La De’Longhi EC201 es una de esas cafeteras que llevan tantos años en el mercado que han pasado de ser un producto a ser un clásico. Con miles de valoraciones acumuladas, es probablemente la express manual más vendida de la marca italiana en su rango más bajo.
El planteamiento es sencillo: una cafetera muy barata, muy básica y muy directa que hace lo que tiene que hacer sin pretensiones. No tiene calienta-tazas, no tiene parada automática, no tiene apenas extras. Pero el café sale bien y el respaldo de la marca da tranquilidad.
¿Es la mejor de las que he probado? Ni de lejos. ¿Es la una buena opción asequible para entrar en el mundo del espresso con una De’Longhi? Quizás sí. Vamos al detalle.
Índice de contenidos
Principales características

Nuestro análisis de la De’longhi EC201

La EC201 es pequeña y ligera (3 kg), lo que la hace cómoda de manipular y fácil de colocar en cualquier rincón. Pero esa ligereza tiene un precio: vibra durante la extracción y se mueve si la taza es pequeña. Hay que sujetarla con una mano mientras encajas o quitas el portafiltro, igual que pasa con la Thera Retro. Para una De’Longhi, esto sorprende.
Plástico, plástico y más plástico
A diferencia de la Stilosa, que apuesta por acero inoxidable en buena parte del cuerpo, la EC201 es mayoritariamente de plástico. El acabado exterior es decente, pero el conjunto no transmite la solidez que cabría esperar de la marca. Si comparas el chasis con el de la Cafelizzia 790 Steel de Cecotec, la diferencia se nota a favor de la cecotec, y eso para una De’Longhi es un punto a vigilar.
Espacio justo para tazas
La bandeja deja muy poco margen para tazas grandes. Si usas una taza algo más alta de lo habitual, se queda atascada. Para espressos cortos en taza pequeña no hay problema, pero olvídate de meter ahí un mug de 300 ml.
Preparación del café

El espresso sale con buena crema y sabor correcto. Los filtros que incluye son presurizados (doble pared), así que la crema se genera con facilidad incluso si no afinas demasiado la molienda. Para alguien que viene de cápsulas y quiere dar el salto al café molido sin complicarse, el resultado es satisfactorio.
Manual sin parada automática
Aquí está una de las mayores limitaciones: no hay parada automática. Giras el dial, sale café y tú decides cuándo cortar. Si te despistas, la taza rebosa. Es un sistema típico de las express más básicas, pero conviene saberlo. La Cafelizzia 790, que cuesta lo mismo o menos, sí incluye parada automática.
Las monodosis: con matices
Aunque la ficha indica compatibilidad con monodosis ESE, la realidad es que el filtro está pensado principalmente para café molido.
Las monodosis funcionan, pero el café puede salir más aguado porque parte del agua se filtra por los lados de la pastilla. Si tu prioridad son las cápsulas ESE, hay modelos que las gestionan mejor.
Algunos avisos sobre durabilidad
Hay gente que se queja de fugas de agua por la zona trasera tras meses de uso, así como problemas con el filtro de doble taza que puede atascarse. Son fallos puntuales pero suficientemente repetidos como para tenerlos en cuenta.
La descalcificación regular es clave para minimizar este tipo de problemas.
Si quieres llevar tu cafetera a otro nivel prueba un café de especialidad. Granos seleccionados y recién tostado a mano por experto barista, directo de la tostadora a tu casa… vas a hacer que tus visitas se mueran de envidia por tu flamante cafetera… y tu café «nivel dios».

- Café de especialidad 100% arábica y origen único
- Cada grano es seleccionado y tostado a mano por un experto barista
- Recién tostado y en su punto para superautomática
Vaporizador de leche

El vaporizador con sistema de cappuccino genera espuma decente para cappuccinos caseros. No es el más potente del mundo y, como toda cafetera monocircuito, requiere paciencia entre la extracción y el espumado.
Hay un detalle a vigilar: la palanca del vapor tiene fama de quedarse algo floja con el tiempo en algunas unidades. No es generalizado, pero sí lo suficientemente común como para mencionarlo.
Sin alardes
Si vienes de una cafetera con vaporizador potente, esta te puede saber a poco. Para una espuma básica de cappuccino casero cumple, pero no esperes microespuma de barista.
Limpieza y mantenimiento
La rutina es la habitual: portafiltro al grifo, bandeja de goteo extraíble y vaporizador purgado tras cada uso. Sin sorpresas.
El punto a tener en cuenta: con el café molido, es fácil que queden restos en el filtro y el cazo. Si no limpias bien después de cada uso, los posos se acumulan y empiezan a afectar al sabor o a obstruir la salida.
Descalcificación obligada
Sin filtro anti-cal incluido. La descalcificación regular es imprescindible para evitar los problemas de pérdida de agua y bajada de presión que reportan algunos usuarios después del primer año.
La EC201 es la cafetera para quien quiere una De’Longhi al precio más bajo posible y sin necesitar nada del otro mundo.
Hace café decente, tiene vaporizador y respaldo de marca. Es una opción razonable para quien viene de cápsulas y quiere probar la experiencia espresso sin gastarse una fortuna.
Dicho esto, en su misma franja de precio hay opciones más interesantes. La Cafelizzia 790 Steel de Cecotec ofrece parada automática, materiales similares (incluso superiores en algunos aspectos) y un diseño más cuidado por un precio parecido.
La Stilosa, también de De’Longhi, sube el listón con su caldera de acero inoxidable y un calienta-tazas que de verdad calienta. La EC201 cumple, pero ya no es la opción más competitiva del catálogo de la marca.
Lo que me encanta
- Marca con respaldo y disponibilidad de servicio técnico
- Compatible con café molido y monodosis ESE
- Apagado automático de seguridad
- Vaporizador con sistema de cappuccino
- Precio asequible para una De’Longhi
Lo que podría mejorar
- Sin parada automática durante la extracción
- Mayoritariamente de plástico
- Vibra y se mueve durante el uso
- Espacio justo para tazas grandes
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